martes, 5 de agosto de 2008

Placas de Inducción: Un Cúmulo de Ventajas

Una de las dudas que se plantean durante la compra de una cocina hoy en día es la elección del tipo de placa que vamos a instalar, y en la que se presentan dos candidatas destacadas: vitrocerámica e inducción.

Es conocido por la mayoría del público que una placa de inducción supone un desembolso mayor al necesario en caso de adquirir una vitrocerámica tradicional, pero por contrapartida, supone un buen grupo de ventajas.

Más Rápidas

El calentamiento de los alimentos se consigue más rápidamente con una placa de inducción, ya que ésta sólo calienta el recipiente, evitando así desperdiciar energía en calentar el cristal.
Por ejemplo, calentar 2 litros de agua de 20 a 95ºC supone un consumo de tiempo de unos 4'46" (en placas con Booster) contra los 8'50" que emplearía una vitrocerámica halógena (más potente que las radiantes).

Consumo

Lógicamente, reduciendo los tiempos de utilización y la energía necesaria para tales efectos, el consumo se reduce al no tener que vencer inercia alguna. El calor pasa directamente al recipiente y la energía no se dispersa en elementos intermedios.
En el mismo ejemplo anterior, la inducción consume 205 W/h frente a los 270 W/h de una vitrocerámica halógena.

Nueva Más Tiempo

Al no generar calor directo sobre su superficie, en caso de que se derramen alimentos sobre nuesta placa de inducción, la posibilidad de que éstos se quemen queda anulada casi por completo, evitando así la utilización de rasquetas y elementos de limpieza agresivos, manteniendo la placa nueva por más tiempo, sin rayones ni rascaduras.

Más Segura

Al generar el calor directamente sobre el recipiente, la temperatura de la superficie de cocción es mucho menor tras su utilización, reduciendo así el riesgo de quemaduras.

Pero...

A pesar de todo esto hay que tener en cuenta que para estas placas se requieren recipientes con fondo ferromagnético que permitan cerrar el circuito de inducción (las cazuelas de acero inoxidable no son validas) y que se requiere un espacio minimo de ventilación bajo ellas de modo que no se permite la colocación de cuberteros bajo la placa, salvo que la encimera tenga un grosor superior a 4cm.